domingo, 30 de octubre de 2011

Mas que tres años...

Esta historia empieza hace más de tres años, con dos adolescentes, Siena y Darío. Siena tenía 14 años, era una chica quizá común, muy responsable es sus estudios, una de esas chicas que se preocupaba mucho por salir bien, esas chicas de las que sus amigos para pedir permiso decían (hasta ahora dicen) “Mama voy a estar con Siena” y mama inmediatamente daba permiso; caía bien, porque además de ser responsable era muy divertida, graciosa, sociable, “chonguera”. Le gustaba divertirse sanamente con sus amigos.
Darío tenía 15 años, un tanto relajado en sus estudios, con un gran potencial cognitivo, pero que no explotaba quizá por falta de motivación de sus padres. Aparentemente era petulante, engreído que creía ser bueno en todo; pero detrás de toda esa actitud se escondía un chico dulce, con mucho amor que dar, amor que no podía entregar a sus papas por el poco tiempo que pasaban juntos. Lucia una expresión seria pero una vez que hablabas con él era imposible dejar de sonreír.
Darío llego a vivir al barrio de Siena, debido a ciertos problemas de comportamiento que preocuparon quizá un tanto tarde a sus padres en el lugar donde vivía antes. Ahora vivía con sus abuelos paternos. En un principio cuando Darío y Siena fueron presentados a ella, le pareció un tanto pesado y lo juzgo sin conocerlo, aunque muy por el contrario debido a ciertas miradas parecía que el gustaba de ella…
Siena para entonces tenía enamorado, llevaba una buena relación con él. Tiempo después se daría cuenta que esa fue una relación en la que ambos eran más amigos que enamorados. Darío no tenía enamorada.
Hubo una ocasión en la que por circunstancias de la vida Darío y Siena se quedaron conversando hasta las 5 de la madrugada y fue ahí donde realmente se conocieron y Siena tenía una nueva imagen de él. Desde ese día conversaban más, y se fueron haciendo buenos amigos.
Tiempo después Siena terminaría con su enamorado, debido a ciertas decepciones sobre el amor, algunos acontecimientos de su vida le hicieron pensar que el amor no duraba para siempre y que tarde o temprano todo se convertía en costumbre.
Pasaron más o menos dos veces después de aquella ruptura cuando Darío le propuso a Siena que sea su enamorada, ella no acepto alegando que si bien le gustaba, aun no sentía lista para iniciar una relación, que era mucha la decepción. Dos meses después, en la casa de Siena mientras jugaban monopolio se dio el primer beso entre ellos, un beso muy especial muy dulce, tierno que marcaria una nueva etapa…
Días después oficialmente eran enamorados. Y fue ahí donde empezó la historia de estos dos jóvenes que se quisieron demasiado, que entregaron mucho el uno al otro, más que amor y comprensión entregaron sus vidas, de formas diferentes con diferentes maneras de expresarlo. Quizá al principio la frialdad de Siena provoco cambios en el, pero luego ella se iba enamorando cada día mas, aprendió a demostrar su amor, sin temor a ser lastimada. Volvió a creer en el amor eterno, rechazo la idea de costumbre, y se entrego enteramente a él. El por su parte no permitía que ella se entristeciera (ella sufría casos de depresión), era el único que lograba sacarla de aquellos estados que la hundían en la tristeza. Ella, se preocupaba porque él no descuide sus estudios, porque le eche ganas y se interese por su futuro, además de buscar mejorar la relación padres hijo que el tenia. Por amor aprendió a tener detalles con él, aprendió a tocar la guitarra solo con la intención de cantarle el día de su cumpleaños… así pasaron más de dos años, en los que hubo de todo, momentos tristes, momentos alegres, discusiones caricias… llego un momento en el que ella, quizá por falta de gestos o detalles, perdió la ilusión; decidió decírselo con el único fin de que JUNTOS pudieran superar este impase y que volvieran a la relación de antes.
Siena en aquel tiempo puso mucho de su parte, y empezó a ver cosas que antes no veía. SE ENAMORO NUEVAMENTE DE EL, faltaban pocos días para que cumplieran tres años, ella creía que el momento más indicado para decírselo seria ese y espero, sin imaginarse siquiera lo que estaría por ocurrir…
Una fuerte pelea acabaría con aquella relación…
Ahora Siena no sabe lo que le depara la vida… solo desea que el sea feliz, fue lo que siempre quiso, esta inmensamente agradecida por todos los momentos vividos. Solo busca que en un tiempo no muy lejano puedan tener una relación de buenos amigos. Ahora quizá por la prontitud hay ciertas asperezas que con el tiempo pasaran.
Esta historia acabo muy intempestivamente, quizá no fue lo mejor, pero ahora les queda averiguar a cada uno de ellos cual es el camino…