jueves, 3 de febrero de 2011

Un dia en el juzgado de ...

Y de pronto me convierto en juez, estoy en medio de dos personas que en algún momento decidieron unir sus vidas “por amor” y que hoy están sacándose en cara todos los errores que cometieron el uno o el otro, errores que cometieron en la educación de su primogénito, que hasta el día de hoy demuestra su inmadurez y un grave problema con el alcohol; no, no es alcohólico pero según la consideración de su padre está en camino a serlo, y , según su madre son errores que necesitan dialogo con el padre y una visita al psicólogo.
Y lo que no logran entender es que el motivo por el cual su hijo se comporta de esa manera por ahora, esta de mas averiguarlo, no entienden que deben centrarse (primero claro si logran ponerse de acuerdo) en buscar una solución.
Sinceramente me resulto tenso y hasta un tanto cómico como discutían, como después de tantos años recordaban momentos que quizá en su momento no los consideraron relevantes, de hecho no lo hicieron.
Ahora viene la intervención del padre, aquel que nunca se mete en los asuntos familiares, viene su reprimenda, y esto será realmente imperdible, porque el hablara y hablara pero jamás notara que a su retoño no le importa en lo mas mínimo lo que el haga  o diga, no lo notara a pesar que su cara lo dice todo, lleva consigo un expresión de : “en serio, cuando  acaba este tipo, o sea no se da cuenta que a pesar de lo que diga  todo  seguirá igual? Yo hare lo que  quiera, mama se molestara, se le pasara, me preparara mi lonchera, me llamara porque me sobreprotege y sus palabras se irán al carajo”.
Exactamente es lo que pasa y pasara siempre. La madre sobreprotectora, el padre desentendido, el hijo que le importa un carajo el futuro, o al menos eso demuestra y la hija, la juez, quien se sentirá mal por todo lo que pasa, pero que nadie  lo notara, nadie notara lo que ella siente, o sus tristezas o sus crisis existenciales o cuando se lastima al sentir impotencia de no poder hacer nada…

En un absurdo intento de hacer algo Bien...

Y estas son los tipos de cosas que me hacen sentir una tonta inútil buena para nada. Estas son las cosas que me hacen cuestionarme una vez más: ¿para qué estoy aquí? ¿Cuál es el verdadero motivo de mi existencia?
Por que cuando pretendo ayudar en algo simplemente o lo hago mal o no lo puedo hacer? 
Hay un signo de interrogación realmente enorme en mi cabeza. Por que trato de encontrar la respuesta a cada minuto de mi vida, intento averiguar cuál es mi misión en este mundo; pero cada vez que se asoma una luz creyendo yo ingenuamente que es la respuesta, entonces es cuando algo sucede y hace que todos mis pensamientos y supuesta solución se vayan por el drenaje, y vuelva a caer en mi cuestionamiento constante, hace que vuelva a hundirme en depresión y en mi baja autoestima.
Así es, muchas veces escondo mi inseguridad bajo mi pretenciosa personalidad y absurda vanidad.
Lo que hoy ha sucedido es posiblemente un shock en mi cabeza! Mira que intentar hacer algo bien, como levantar el ánimo, intentar hacerla sentir mejor, y terminar haciéndola llorar. Vaya Silvia hoy si que te llevaste la copa! La copa a la inutilidad! Y eso no es todo; sino que justamente esa persona sea tan importante como lo es una madre, sobre todo la mía…  y para colmo sin poder remediarlo. En verdad pensaste que todo pasaría abrazándola a la fuerza y diciéndole:”Todo pasa” ¿? ¿En qué planeta? Ya la heriste, la hiciste llorar!
Ni siquiera tienes oportunidad de arrepentirte por que siempre lo has dicho de nada sirve llorar sobre la leche derramada.


Creo que esto es un círculo sin fin, que me veo obligada a recorrer sin cesar hasta alcanzar mi respuesta o al menos hasta creer hacerlo sin que luego haya ninguna contrariedad.

Una tonta más.

Cronica de una Espera...

Y subo a la cima de estas cuatro paredes esperando la respuesta de mi amado, esperando su sombra, y quizás hasta su mirada. Pero no está. Y me consuelo con el melancólico y patético pedazo de luna con el cual me identifico, con la cual se identifica mi tristeza, mi necesidad de ti. Y vuelvo a aquella ventana sin techo por la cual puedo observarte, claro si tu también decides verme. Una fuerza sobrenatural o mejor dicho un impulso dramático me lleva a volver a asomarme y pensar o más bien imaginar que por algún motivo también subirás, también pensaras como yo y decidirás llegar aquel techo que a lo lejos nos comunica, algo totalmente imaginario y descabellado, porque mi razón me dice que no estarás. Pero lo hago me asomo y te imagino parado casi frente a mí con el celular en la mano sentado saludando a aquella vecina a la cual le pusiste un sobrenombre y el cual disfruto mucho. Te imagino caminando por aquel techo hablando por teléfono conmigo y viéndonos, saludándonos, mandándonos aquellos besos que deben esperar por cada fin de semana en los cuales nos entregamos de corazón y alma el uno al otro. Aquellos besos que ponen aquella picardía y toque de pasión en nuestra relación. Y ves? Lo hiciste de nuevo con tan solo una imagen tuya me distraigo y mi corazón e imaginación vuelan hacia ti con todo el amor posible. Pero regreso porque la tristeza me embarga no solo porque sé que estamos distanciados sino porque no tengo claro el motivo y aquello además de intrigarme ciertamente me irrita y me confunde. Y continuo imaginándote con tus gestos y muecas, vas creando en mi mente el momento en el que nos encontramos en aquel lugar. Y nuevamente vuelvo a la realidad y caigo en la cuenta que ciertamente no estás y me refugio en la tristeza y soledad de la luna…                                                                                                                                                          *lunática

Todo?

A todos aquellos quienes tienen el beneficio del dinero todo el tiempo. A todos aquellos quienes no han sufrido la necesidad monetaria en el hogar o, que si lo han hecho, simplemente no se han preocupado por aquello, o le dieron la espalda a dicha situación. A todos aquellos que si bien al ver un niño en la calle pidiendo dinero se han compadecido y han colaborado con ellos, mas no se han detenido a ver mas allá, a imaginar el mundo paupérrimo por el que pueden atravesar mientras ellos derrochan tontamente su dinero en vanidades, vicios y cosas innecesarias. A todos aquellos que no pasan peripecias, y que tienen todo cuanto pueden y cuanto tienen lo malgastan, sin valorar realmente lo que  está en sus  manos. A todos aquellos que nunca han visto a su madre llorar de la desesperación por no saber con qué dinero comprara la comida, o con qué dinero pagara sus libros, o con qué dinero sobrevivirá aquel día en este país subdesarrollado cuya economía “creciente” solo beneficia a la elite. A todos aquellos que no han sentido impotencia al ver a su madre o padre con dolor de cabeza debido a la preocupación de la escasez monetaria, y no poder hacer nada, no poder ayudar en nada. A todos aquellos que “lo tienen todo” y no se detienen a valorar lo que otros pueden necesitar más que uno mismo. A todos aquellos que se sienten tan importantes que creen merecerlo todo (y que, lo tienen) cuando en realidad no es así. Porque esos beneficios se lo merece alguien que la lucha, alguien que se esfuerza por conseguirlo, y más aun alguien que VALORA  lo que se le otorga.

A todo aquel que “lo tiene todo”…todo??

Cronica de un dia de Verano

Y te escucho en mi cabeza como un eco de mi corazón que no deja de latir por ti. Que a cada instante tiene ganas de vivir con solo la esperanza que voltearas a verlo. Que al menos lo llenaras de amor con tan solo una caricia, pero no, ni siquiera eso haces… dejas que mi pobre corazón desangre por tu indiferencia, por tu partida repentina, por tu alejamiento criminal…
Y tu feroz ogro sale a la luz con su temerario rostro y este rostro palidece de miedo y dolor ante tan fuerte alarido, ante aquellas palabras puñaleras. Sin saber cómo reaccionar solo puedo tender a indicarte mi estado de total tristeza ante tu indiferencia y el agravo de una banalidad. Y tú reclamas tu sentir, afirmas que no pienso en lo que sientes y que si afirmo que lo hago es solo de la boca para afuera. Es eso lo que piensas? No quiero que sea así, quiero que  estés seguro que a cada instante pienso en ti, en como estarás que pensaras, por ponerte  un ejemplo: al mandarte aquel último mensaje lleno de rabia y tristeza en el que tildaba tu comportamiento como el de un patán me  preguntaba una y mil veces si había hecho bien, cierta parte de mi se arrepentía porque sabía que te lastimaría y otra parte, la racional me decía que no podía dejar que te comportes así sin decirte de frente lo que me había parecido.
Y como lo predije, te dolió, y por tanto también me dolió a mí. Pero no lo crees así…
Me replicas mi lentitud, asegurando que estas apurado y ocupado y aseguras que no deseo hablar contigo cuando en realidad el motivo de mi lentitud es que he quedado en conmoción al leer tus expresiones, cada palabra imaginando tu rostro, sin poder creerlo, sin poder asimilarlo. Me doy cuenta de que la rabia se ha apoderado de ti y no quiero continuar llorando, no quiero que tus palabras me sigan hiriendo y no quiero que las mías hagan eso contigo.
Y te ruego que paremos que dejemos eso ahí, que no continuemos así, y luego aun después de un rato bajas la guardia y lo aceptas…y trato de respirar y recobrar la razón, el sentido.
Y es que tu rabia y resentimiento muchas veces hacen que levantes un muro de acero entre los dos, impenetrable, que con tu orgullo proteges. No permites una palabra de paz ni una bandera de reconciliación, y es solo cuando insisto que me permites llegar hasta ti…
Te pienso? A cada momento. Te quiero? en toda mi inocencia. te amo? en toda mi madurez. te deseo? Con toda la pasión. Te adoro? en toda la ilusión…
Me duele tu dolor y me regocijo en tu felicidad.
SÍ, TE AMO